lunes, 17 de abril de 2017

Nuevo Tratado: "La oferta"

Esta vez quise encontrar un buen amo,en una gran ciudad,tener nuevas oportunidades...
Caminé al centro de la ciudad,Madrid.
Encontré tirado a un hombre en el suelo herido,me acerqué y le monté en mi burra en busca del médico más cercano de la ciudad.
Cuándo llegue el médico y yo pusimos entre los dos al hombre en una camilla,al paso de 2 días,este mismo hombre se curó y le dio de alta el médico,el hombre pagó al médico y me ofreció ayudarle en su panadería como aprendiz.
Acepté inmediatamente,al día siguiente mi amo panadero me enseñó cómo hacer pan en el horno y cómo sacarlo con la espátula,el panadero sería el encargado de vender dicho pan.
Al paso de los días mi amo me confesó que tenía una deuda con unas personas muy peligrosas de Madrid,tenía que ofrecerles 500 monedas de plata,pero mi amo al día solo cobraba 10 monedas de plata,así que sería imposible para mi amo,eso explica porque el otro día estaba muy herido y me ofreció un puesto en la panadería.
Me quedé sorprendido no tiré la toalla y ayudé en todo lo posible a mi amo.Me puse manos a la obra y empece a poner carteles de la panadería patrocinándola en el centro de la ciudad.Al poco de unos días, ¡Empezaron a venir bastante más gente! Diariamente a su panadería llegaban unas 10 personas diariamente, ¡Ahora aproximadamente a diario son 30 personas!

Mi amo se alegró muchísimo en vez de pagarme,3 monedas diarias me empezó a pagar... ¡13 monedas diarias!
Lo malo,es que su fecha era en 3 días para pagar la deuda,necesitábamos un poco más de tiempo.
Mi amo intentó convencer a los de la deuda una semana más,ellos se negaron.
No me rendí y por cada 5 panes que vendía en vez de venderlo por 5 monedas,lo cambie a venderlo por 1 moneda y lo llame la "oferta"
Al día siguiente en la panadería hubo tantísima gente que tenían que hacer cola para comprar la "oferta" en ese mismo día recaudamos ¡300 monedas!
El día siguiente en la panadería nos levantamos hacer pan y comerciarlo, ¡Pero no había nada en la caja! Perdimos la cabeza y cuando nos calmamos,el panadero se le ocurrió vender el pan ambulantemente por el centro de la ciudad,cosa que no se la había ocurrido a ningún comerciante...
La vida nos ayudó y en ese mismo día,había mucha gente pobre extranjera de otros países que con solo una moneda compraban 5 panes,las demás personas se animaron y empezaron a vender y ese mismo día conseguimos, ¡500 monedas!

El panadero al día siguiente pagó la deuda y yo quería buscar nuevas experiencias por mi mismo,el panadero y yo nos despedimos.
El panadero le dijo antes de marcharme:

-Hoy por mi,mañana por ti.
  
Sonreí y con silencio me marché hacia otro nuevo rumbo.

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